viernes, 4 de noviembre de 2011

¿Sin confusiones se muere mejor?

Bueno, pues ya vamos llegando a los últimos capítulos de aLmAs GeMeLas jijijiji ¡Es tan extraño! Terminar con mis dos queridos Any y Danny. Me divertí muchísimo escribiendo este capítulo jajajaja y debo confesar que ni siquiera yo me esperaba con este desenlace. Es como si viviera la historia con los personajes, como si, en la historia, el destino me fuera poniendo obstáculos y junto a los personajes los fuera pasando. Es por eso que la cuenta regresiva pronto llegará a su final (Y es por eso que la inspiración no me llega sino cuando escribo) ;) pero ya no digo más, sólo que, como siempre, muchas gracias por los comentarios, espero que lo disfruten:



-Pero si aquí está la niñita que me tiró el pastel en la cara...- musitó Janet con un desprecio claro hacia mí.

-Pensé que Danny y tú ya habían terminado...- fue todo lo que pude decir.

Janet soltó una carcajada como auténtica bruja de la sirenita.

-Pensé que Jack y tú seguían juntos.- dijo Danny observándome atentamente.

Desvié bruscamente mi mirada.

-De hecho, seguimos juntos.- aseguró Jack tomando mi mano.

Me volví hacia él disimulando con esfuerzo mi gran sorpresa.

Me guiñó un ojo mientras besaba suavemente mi mejilla.

¡Qué confusión! Las lágrimas pujaban por salir, pero yo ya no sabía si de felicidad por saber que Jack lo decía todo para ayudarme o porque Danny y Janet seguían juntos ¡Danny me había mentido!

-No pensé que le habías dicho a medio mundo lo de tu padre, cariñito- reprochó Janet a Danny.

Danny sonrió. Sus perfectos labios mostraban una cierta diversión, diversión que yo no entendía.

-No pensé que te habías enterado, Janet.- dijo Danny volviéndose lentamente hacia ella.

Pude ver el desconcierto en el rostro de Janet por un momento, antes de que volviera a controlar su expresión.

Entonces sonrió.

-¿Siendo tu novia y no enterarme?- contestó a la defensiva.

-Me parece que por aquí hay gato encerrado- comentó Jack como quien no quiere la cosa.

Asentí con la cabeza.

-Quizás haya que hablarlo...- coincidí, mirando la mano de Jack y la mía entrelazadas.- y rápido, porque quiero estar allí cuando el padre de Danny despierte.

La comisura de los labios de Danny se curvó en una sonrisa traviesa y Janet tampoco se quedó atrás, sonriendo con sorna.

¡Aquello era tan extraño! Era como una alianza momentánea entre los cuatro, poniéndonos de acuerdo para discutir; y el tema principal... Aclarar asuntos y recuperar a Danny... o bueno... por lo menos para mí.

Me volví hacia Amy, que observaba la escena con atención.

-En seguida volvemos.- le dije.

Ella asintió sin decir palabra.

Entonces Danny no lo dudó ni un segundo más y tomando a Janet de la mano, se dirigió al pasillo. Jack y yo lo seguimos, pisándole los talones. El silencio entre los cuatro era calculador ¿Era esto lo que llevábamos esperando todos desde hace tanto tiempo? ¿Ver en realidad quién se quedaba con quién? Continuamos caminando, hasta que Danny empezó a bajar por unas escaleras que conducían al estacionamiento.

Ya estando abajo, formamos un pequeño círculo.

-Ahora podemos gritar cuánto sea necesario y sin problemas- informó.

Todos guardamos silencio por un momento. Intercambiando largas miradas. La de Janet mostraba clara enemistad, sabía mis intenciones y por supuesto, yo sabía las suyas, mientras que la de Danny, como siempre, guardaba un misterio, algo que por más que nos escrutábamos mutuamente con la mirada, no logré descifrar... y al último, la reconfortante mirada de Jack, que me mostraba sincero apoyo y camaradería. Él estaba de mi lado, lo podía ver en sus ojos, a pesar de que pudiera seguir amándome, él me apoyaría para recuperar a Danny.

-Any no siente nada por ti, Jack y lo sabes.- rompió Janet el silencio.

Le lancé una mirada rabiosa... era el primer ataque.

-Jack es mi mejor amigo, Janet. No tienes por qué meterte en esa amistad.- repliqué empezando a echar chispas.

-Yo tampoco estoy de acuerdo en que influyas, Janet.- dijo Danny fríamente.

Janet lo miró con fiereza.

-¿No estás de mi lado? ¡Ella te quiere alejar de mí, Danny! ¡Nos quiere separar esa arpía!- lo reprochó.

-Janet, sabes que yo...

-¿Que la amas?- lo interrumpí con los ojos anegados en lágrimas.- ¿Era eso lo que ibas a decir, Danny?

-Any...

-No, Danny...- susurré dolida- me mentiste.

-¿Ves, cariñito? ¡Ella es una arpía!- dijo Janet llorando igualmente- No dejes que te engañe.

Y en aquel instante lo abrazó con tal ímpetu, que hasta retrocedí dos pasos. Danny le devolvió el abrazo, pero no soltaba mi mirada.

Apreté la mano de Jack en busca de apoyo.

-Janet, diles la verdad- sentenció finalmente Jack que me miraba con tristeza.

Con extremada lentitud, Janet fue soltando a Danny, como si le hubieran dado un golpe, su cuerpo empezó a temblar mientras se volvía hacia Jack.

-¡¿Qué verdad?!- chilló.

Entonces Danny soltó mi mirada. Ambos nos volvimos al mismo tiempo hacia Jack.

-Tú bien sabes de lo que hablo- dijo Jack con repentina autoridad.

-Janet...- susurró Danny con una voz dulce, pero extremadamente peligrosa.- ¿Qué significa eso?

-Significa que no gané el juego...- musitó mientras las lágrimas resbalaban por sus mejillas.

Negué con la cabeza incapaz de entender.

-Ustedes nunca se separaron en realidad... los correos, todo, la separación, las confusiones fueron gracias a mí- confesó con la voz entrecortada- Amaba a Danny y sigo amándolo... así que un día, estando en su departamento, cuando te escribía un correo... fue al baño y aproveché para copiar tu dirección. Te mandé un correo diciendo que Danny había cambiado de dirección y que por favor no le mandaras más correos a esa cuenta, sino a la nueva, mientras que Danny le escribí con una cuenta nueva que había cambiado de correo y que lo mejor sería que me escribiera a esa cuenta. Y con eso, logré que de poco a poco las conversaciones fueran más cortantes y los correos más distantes, hasta que me encargué de que a cada uno le llegara un correo del otro, que dijera que las cosas ya no funcionarían más. Así tendría el camino libre para conquistar a Danny...

Mis pies empezaron a temblar. Mi mente se volvió un caos ¿Entonces Danny siempre me había amado? ¡Nunca hubo ninguna separación! ¡Ninguno de los dos le había mentido al otro!

-... todo iba perfecto, a pesar de que él volvió, llegué a tiempo para arruinar todo entre ustedes dos por segunda vez y cuando volvimos, él parecía completamente mío...- continuó Janet cubriendo su rostro con sus manos.

¿Qué debía hacer en aquel momento? ¿Enojarme con Janet o dejar que la felicidad fluyera y abrazarlo? Tanto tiempo de confusiones, de dudar del amor de Danny, de pensar que todo estaba perdido... y aquí estábamos.

De repente Janet cayó desmayada y Danny la tomó entre sus brazos. Por un momento deseé ser yo en lugar de ella. Jack atrajo mi atención lentamente.

-¿Cómo lo sabías?- susurré con la voz quebrada.

-Creo que en algún momento nuestra relación como novios fue falsa por ambas partes, Any. Porque me enamoré de Janet.- confesó mirando el suelo- Ella me contó lo que había hecho y creo que perdí la esperanza.

Reí con nerviosismo ¡Ya no me sentía tan culpable!

-Jack- dije dándole un golpe en el hombro- ¿Por qué no la cargas tú y cuidas tú de ella mientras hablo con Danny? Le darías una linda sorpresa.

Él asintió lentamente, mientras se acercaba a Danny, que atento a nuestra conversación, le entregó a Janet.

Entonces se irguió en todo su esplendor y se acercó a mí con tranquilidad.

-¿Muy tarde para pedir disculpas?- preguntó Danny tomándome por la cintura.

Sonreí mientras las lágrimas se desbordaban por mis mejillas.

-Hermanita, me alegra que las cosas se hayan arreglado.- me susurró al oído.

Me acurruqué en su regazo y cerré los ojos. Mis latidos estaban acelerados por la cercanía. Su pecho duro, que tanto anhelaba sentir, lo tenía allí, dándome aquella sensación de seguridad.

Levanté la mirada.

Sus ojos me hipnotizaban, me tenían irremediablemente atrapada como siempre lo hacían. Y a cada momento la distancia se acortaba. Sentía su embriagadora respiración sobre mi rostro, sus labios parecían tan perfectos desde mi posición.

Pero entonces... mi celular empezó a sonar.

Se me hizo un nudo en la garganta. La burbuja encantada se rompió al instante.

Ambos miramos alrededor.

Jack ya no estaba más allí con Janet entre sus brazos. En realidad... el estacionamiento estaba desierto.

"Es peligroso que andes sola con el muchacho, me das una oportunidad perfecta para poner en marcha mi plan..." recordé y allí el miedo se aferró a mí como una garrapata. Había cometido un grave error.




1 comentario:

  1. Siiii!!!!..bien!!!...bueno devo ser sincera ademas cre que janet estaba de complise con metheus y al parecer NO...:O eso me agarro de sorpresa te lo devo admitir pero wow!....Jajajajaj muuuy interesante el capitulo de hoy...ya deseo que llegue el gran final :O...
    Saludos ;)

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¡Me encantan los comentarios! Agradezco que te hayas pasado unos minutos.